Historia

Home / Historia

Historia

new

Staff

new
Pablo Rojas

Pablo Rojas

Encargado de programación – Contrataciones

Cómo se construyó Gargantúa

new

En 1997 Nora Acrich y Ricardo Arauz compraron una casa antigua (muy antigua) en Jorge Newbery 3563. La verdad era que esa casa estaba en pésimas condiciones pero ellos tuvieron la visión de que, con los arreglos necesarios, se podía transformar en un lugar especial, logrando convertir un sueño en realidad: Tener un teatro propio. Vieron algo más que paredes arruinadas, techos destruidos y pisos devastados. Sintieron la magia que había dentro y sintieron la historia. Historia que al poco tiempo fueron descubriendo. Resultó que antes de haber sido una ferretería y un taller mecánico fue, allá por el año 1945 el antiguo «Bar Los Andes», lugar de reunión de famosos tangueros como Jorge Vidal, Alberto Marino y el Tano Genaro entre otros. La sorpresa mayor fue cuando se enteraron que este café había sido la base para el lanzamiento a la fama del gran Julio Sosa, quien había llegado al país en 1949 y comenzaba a actuar en este escenario en junio de ese año.

Con estos antecedentes supieron con mayor certeza que este lugar les traería muchisimas alegrías y decidieron emprender la tarea más difícil: abrir sus puertas al público nuevamente.

En 1998 Ricardo recibe la propuesta de dirigir un espectáculo. Un amigo le acercó una adaptación de la novela «Crimen y Castigo» de F. Dostoievsky. El proyecto era maravilloso pero algo ambicioso. En ese momento comenzó el desafío. Ricardo sabía que sólo con el amor y la pasión por el teatro y el trabajo en equipo, se podía lograr el objetivo. Así fue como el director, los actores, los técnicos y los asistentes se convirtieron en obreros de la construcción.

Levantaron paredes, hicieron los baños (cloacas), repararon los pisos, los techos y las paredes destruídas, decoraron los camarines y, como si fuera poco, montaron la escenografía con calesita giratoria incluida. En realidad, nada resultó tan fácil como suena ahora, no se contaba con el dinero para poder emprender tamaña osadía. Fue así como se decidió vender las entradas del espectáculo por anticipado y, de esa manera, reunir el dinero suficiente para financiar la obra. El resultado fue un éxito y en julio de 1999, se estrenó «Crimen y Castigo» permaneciendo en cartel y a sala llena algo más de 6 meses. En noviembre de ese año la Asociación Cronistas de Espectáculos (ACE) entrega a «GARGANTÚA» una mención especial por la apertura de una nueva sala de teatro. Después de tantos esfuerzos, un nuevo espacio cultural funcionaba en Buenos Aires.

A comienzos del 2001 llegaba el nuevo desafío, quitar dos columnas que se encontraban en medio de la sala. Y con un grupo de 4 personas (personas muy especiales y coincidentemente actores también) comenzaba una nueva reforma. Con el respaldo de un ingeniero y de un arquitecto estas 4 personas vuelven a «jugar» a albañiles, pintores, carpinteros y después de casi 4 meses de trabajo, el resultado está a la vista… El Centro Cultural Gargantúa, que tenía una sala para 60 espectadores, hoy llega a los 100. Cuenta también con una sala de ensayo en la planta superior, un bar, un abanico de cursos, espectáculos nuevos que se estrenan, y otros, que se comienzan a ensayar.